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    El concepto de unidad entre chiitas y sunitas

    Los musulmanes tienen una cultura común y disfrutan de una visión cosmológica. Todos ellos adoran al    Dios único  y creen en la profecía de Mohammad (saludos sean para él y sus descendientes).Su libro sagrado es el Corán y su quibla es la Kaaba, donde peregrinan juntos y realizan las mismas oraciones y el mismo ayuno. A excepción de asuntos de menor importancia, no tienen  diferencias.

    El sol brillante del Islam amaneció en el auge de la oscuridad y la ignorancia,  y la luz de esperanza de libertad brilló en el corazón de los hombres. El monoteísmo se esparció en todo el mundo e invitando tribus y  etnias a la unidad. Todo esto fue a favor de la bendición del nacimiento de la luz, el Mensajero del Monoteísmo, el profeta de  la unidad, Hazrat Mohammad que con su designación,  regalo el lema de fraternidad y hermandad entre las comunidades humanas. Ahora, transcurridos más de 1400 años de aquellos días gloriosos e inolvidables,  su efecto todavía se puede sentir en el corazón e ideas de los musulmanes.

    Aunque las diferentes ramas islámicas,  especialmente chiíes y suníes no están de acuerdo sobre el día del nacimiento del Profeta,  si hay unanimidad sobre el mes en que nació. Por ell,o desde el 12 hasta el 17 de Rabi-ol-Awal, debido a dos narraciones sobre las fechas del nacimiento del profeta del Islam, se ha denominado la "Semana de la Unidad Islámica". Los musulmanes tratan de unirse a favor de la existencia bondadosa del profeta del Islam que aboga por la unidad del mundo musulmán para logra honor y orgulloso con una unidad firme.

    Uno de los consejos de Dios a los musulmanes, es la protección de la unidad. El sagrado Corán en la aleya 103 de  sura La familia de Imrán dice:

    “Aferraos al pacto de Alá, todos juntos, sin dividiros. Recordad la gracia que Alá os dispensó cuando erais enemigos: reconcilió vuestros corazones y, por Su gracia, os transformasteis en hermanos”.
    Sin duda, la unidad de los musulmanes y la solidaridad entre ellos es uno de los principios clave del Islam. Por tanto, los estudiosos y pensadores de todos los tiempos y lugar geográfico se han esforzado por materializar este objetivo. De hecho, uno de los asuntos importantes en las pautas y la tradición del profeta y su familia ha sido la unidad. Este asunto y su materialización es una de las preocupaciones principales de los ulemas.

    Los musulmanes del mundo, ya sean chiíes o  suníes, no tienen diferencias en cuanto a los fundamentos de la fe y creen en el monoteísmo, la resurrección, la misión del Profeta, el mundo del más allá y el sagrado  Corán.

    Ellos adoran hacia la misma quibla, pagan su Zakat,  ayunan en un mes determinado y en un tiempo especial peregrinan.  Sin embargo, a pesar de los puntos que tienen en común, por desgracia han permitido que los enemigos del Islam siembren discordias entre ellos. La ignorancia de algunos ingenuos ha preparado el camino para que elementos sediciosos en la nómina del sionismo y el Occidente, como los takfiries, causen ciertas  discordias y diferencias entre los musulmanes. Dadas las circunstancias, la Semana de la Unidad es una buena oportunidad para que los musulmanes piensen sobre su situación desde el pasado para que cierren filas, identifiquen a los antiguos enemigos del Islam y organicen los planes para que neutralicen los complots.

    El sagrado Corán además de la unidad de los musulmanes en la aleya 64 de sura “La familia de  Imran” dice:

    Di: “! Gente de la Escritura ¡convengamos en una fórmula aceptable a nosotros a nosotros t a vosotros , según la cual no serviremos sino a Alá no le asociaremos nada.

    Es una oportunidad para, por un lado, identificar a los enemigos extranjeros y, por  otro, los elementos  ignorantes y los grupos takfiries que promueven el lenguaje de la guerra y la violencia entre los musulmanes y cada vez que pueden promueven la cultura de enemistad y de rechazo a los demás, disparando la semilla de la enemistad entre grupos, tribus, etnias y diferentes religiones y creando un espacio amargo y oscuro.

    Debemos darnos cuenta de que es necesaria la solidaridad y la unidad ahora más que nunca con el fin de eliminar los virus de la sedición que están destruyendo la vida y la energía de los musulmanes y las sociedades musulmanas. Es evidente que en el espacio de enemistad  y sedición de su círculo se mueve hacia delante lo que hace que el movimiento de las comunidades islámicas sea más lento, así que ningún virus es más peligroso que el de la sedición, la enemistad y la violencia entre los musulmanes. 

    De acuerdo con el  jurisprudente chií,  el ayatolá Makarem Shirazi,  "en ningún momento de la historia del Islam, el tema de la unidad de los musulmanes se ha vuelto tan esencial que hoy... En vista de ello,  Estados Unidos, la Unión Europea, el régimen de  Israel, y los países dependientes y títeres,  todos juntos, se han confabulado para socavar el avance del Islam en el mundo y descarrilar el progreso de los países y las sociedades musulmanes, especialmente del Oriente Medio.   En estas condiciones, para neutralizar las tácticas de la islamofobia, además de los grandes personajes religiosos y políticos del mundo del Islam, muchos musulmanes están decididos de forma unilateral a presentar las enseñanzas dinámicas de esta religión divina y las pautas del profeta de la misericordia. En este sentido, el año pasado, unas musulmanas británicas distribuyeron entre las personas miles de rosas blancas adornadas con las palabras del profeta Mohammad, como parte de sus esfuerzos para promover la paz y la armonía.   

    Este nuevo método abrió nuevos horizontes pues muchas personas fueron alentadas a emprender el estudio de la vida del Profeta que es el mensajero de la paz y la fraternidad.  Con esta medida, ellas pusieron un ejemplo práctico de todos los seres humanos reunidos en una sola plataforma, sin importar su origen étnico, color de piel o lenguas que hablan. Enviaron  su mensaje de paz, amistad y armonía que es la base de la civilización islámica. Así,  tal como los enemigos tratan de oscurecer el sol iluminado del Islam, los pueblos del mundo miran al Islam con una mirada profunda y estudian las características nobles del último profeta.

    Hoy no son pocas las personas que conocen al  Hazrat Mohamad como el profeta del monoteísmo y la unidad. Aquel Hazrat unió a las personas bajo el paraguas del monoteísmo y después de soportar muchas dificultades y tomar actitudes adecuadas como la amabilidad y ser ejemplo, hizo renacer la fe divina entre las personas y pudo crear simpatía y fraternidad entre las tribus dispersadas de los árabes ignorantes.

    Con la unidad islámica, el Hazrat construyó una nueva civilización  y comunidad. Por supuesto, las diferencias siempre han existido entre las comunidades humanas, pero estas discordias no tienen que desembocar en guerras o conflictos.  La diferencia de beneficios entre los hombres, las naciones y las tribus tiene raíces históricas, políticas, económicas y culturales pero la unidad y la cooperación es un caso natural y consciente y se origina junto con la sociedad humana. Efectivamente, la unidad islámica es  la unidad de las almas y su establecimiento no depende de factores financieros sino que emana de  tener la fe en el monoteísmo y la resurrección; pero la unidad que proviene de  beneficios tribales y étnicos o de clase o según los factores geográficos no se considera una verdadera unidad y por eso no es sostenible.

    El respeto a la igualdad y la justicia fue una de las medidas que mayor eficacia ha tenido en la consolidación de la unidad islámica que utilizó el hazrat Mohamad. El profeta del Islam, en el camino de establecimiento la unidad del Islam, rechazó el racismo, los perjuicios sociales, la discriminación, la usura, entre otros. La invitación de profeta al  monoteísmo y el fomento de la igualdad eliminaron la ignorancia y las crueles  discriminaciones de tal manera que prepararon el terreno para que las personas de diversas etnias se unan al Islam. Aquel Hazrat, hizo que personas como Zaid Ibne Harese, que era un esclavo,  se convirtiera en un comandante de las fuerzas islámicas. Que una persona de etnia negra, Belal Habashi, fuese su muecín especial y también agradeció a Salman Farsi, que era un devoto iraní. Así que el querido profeta del Islam enfrentó las discriminaciones y las incorrectas ventajas sociales y, gradualmente las reemplazó por valores elevados, entre los que destacó la piedad. Asimismo, los analistas han considerado los encuentros atractivos del Enviado de Dios como uno de los factores más importantes para tener en cuenta la promoción de la unificación de la nación que lidera la naturaleza limpia de los seres humanos y que absorbe las diferencias.
    Conmemoramos la Semana de la Unidad Islámica cuyos pactos se basan en el honor. Sobre la semana de la unidad y la necesidad de la unión de los musulmanes, el Líder Supremo de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, dice: "Agradecemos por  esta semana de la unidad que es la semana común del respeto de los musulmanes, en la que todos tratan de considerar importante la unidad, la unidad de las fuerzas, para poner en un solo frente las fuerzas de los musulmanes que es el misterio de la felicidad y el orgullo de la comunidad islámica y la gran arma de las naciones ante el imperialismo mundial".

    Saludos de Dios al profeta de la misericordia, (saludos sean para él y sus descendientes) quien acaba con  los rencores y fomenta la unidad y convierte las viejas enemistades en fraternidad.

    Fuente: Parstoday

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