La Fiscalía nacional de Chile investiga 26 muertes producto de la represión gubernamental contra manifestantes desarmados y de personas civiles, una de las cuales recibió una golpiza por parte de Carabineros en plena vía pública.

15 agosto 2018

Especial con motivo del inicio del mes de Du-l-hiyya

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Cada uno de los meses lunares está acompañado de características especiales. Du-l-hiyya es el duodécimo y último mes del año lunar, cuando finaliza este mes, inicia el nuevo año.

Este mes es uno de los meses sagrados que Dios, todopoderoso, ha designado para la adoración, la peregrinación, los viajes y el fin de la guerra y la matanza. El sagrado Corán hace también referencia a este asunto. Todos los musulmanes están obligados a respetar este mes. La aleya 36 de la sura El arrepentimiento (At taueba) dice: 

El número de meses, para Alá, es de doce. Fueron inscritos en la Escritura de Alá el día que creó los cielos y la tierra. De ellos, cuatro son sagrados: ésa es la religión verdadera. ¡No seáis injustos con vosotros mismos no respetándolos! ¡Y combatid todos contra los asociadores como ellos también combaten todos contra vosotros! Y sabed que Alá está con los que Le temen. 

El mes Du-l-hiyya es uno de los más honorables y distinguidos meses del año y goza de alto prestigio religioso debido a que contiene importantes eventos religiosos, sociales e históricos. En este sentido, los primeros diez días de este mes incluyen los acontecimientos más conocidos del año, como los días especiales del Hach, la peregrinación a la Casa de Dios. 

En la aleya 28 de la sura La Peregrinación (Hach) leemos

Para atestiguar los beneficios recibidos y para invocar el nombre de Alá en días determinados sobre las reses de que Él les ha proveído!

Una de las más famosas interpretaciones de ´los días determinados’, según los dichos, se refiere a la primera década del mes de Du-l-hiyya; entonces, tanto sus noches como sus días son sagrados. En algunos dichos también afirman que las diez noches que se mencionan en la sura El alba (Al fayr) son en las que Dios jura por el sagrado Corán y este juramento muestra la magnificencia de estos días. 

En la cultura islámica, la adoración es la filosofía de la creación humana y si se hace conforme las indicaciones, fortalece la relación entre el hombre y Dios. El resultado positivo de la adoración es la piedad, que es el alma y el corazón de la adoración; entonces, una adoración sin piedad es como un cuerpo sin alma. Toda adoración, incluido el Hach, goza del mismo misterio, al proporcionar el espíritu de sumisión y obediencia, el hombre avanza en el camino hacia la perfección. 

De hecho, la adoración tiene como objetivo llevar al hombre hacia los valores espirituales superiores y romper con las dependencias materiales. El espíritu tiende hacia lo más alto y los horizontes trascendentales, y la adoración es la base de este levantamiento espiritual. Se puede decir que la adoración proporciona el avance espiritual. 

Las oraciones diarias, como lavarse cinco veces el cuerpo en agua limpia, purifica el alma de la contaminación de los pecados. El Hach aunque es obligatorio que se realice solo una vez en la vida, también desempeña el mismo papel, y las características y la calidad que se encuentran en esta adoración le otorgan un privilegio. Las dificultades para realizar el ritual del Hach purifican el alma y despiertan el pensamiento. El Hach, como presencia en el campo de batalla, es constructivo y efectivo.

En una convocatoria pública, el sagrado Corán en la aleya 28 de la sura La Peregrinación dice: 

Y cuando preparamos para Abraham el emplazamiento de la Casa: «¡No Me asocies nada! ¡Purifica Mi Casa para los que dan las vueltas y para los que están de pie, para los que se inclinan y prosternan!». 

Las aleyas 27 y 28 de la misma sura consideran que el Hach proporciona muchos beneficios. Leemos:

¡Llama a los hombres a la peregrinación para que vengan a ti a pie o en todo flaco camello, venido de todo paso ancho y profundo, para atestiguar los beneficios recibidos y para invocar el nombre de Alá en días determinados sobre las reses de que Él les ha proveído! 

En estas aleyas, Dios presenta la Kaaba (Casa de Dios) como el primer hogar del monoteísta y el más antiguo templo universal en la tierra, dedicado a Dios. La Kaaba es un lugar seguro para mantener una relación pura con el único Dios y alejar al hombre de los engaños materiales del mundo; por tanto, este viaje espiritual conlleva muchas bendiciones. Básicamente, el hombre se ahoga muy pronto en las profundidades de la rutina diaria, en este sentido, las necesidades falsas y deshonestas, las inquietudes administrativas y laborales, y la limitada información local y regional, alejan al hombre de sus altos ideales y crean obstáculos en su camino hacia la perfección. El Hach es una migración sagrada de las dependencias y los hábitos hacia Dios y hacia su naturaleza divina.

El Hach es la asistencia a la asamblea general anual de los musulmanes y una visita divina conjunta de todos aquellos que creen en una misma religión y piensan en un mismo ideal y adoran a un solo Dios. 

Millones de personas de todas partes del mundo acuden a un lugar para hacer ceremonias de adoración en las que hay numerosos y magníficos ritos. Estos rituales tienen una profunda influencia en la forma de pensar y en el camino a seguir del hombre. La realización correcta de los rituales de Hach puede hacer que el hombre logre un gran éxito en todas las esferas materiales y espirituales. 

El peregrino, al participar en el campo del Hach, por un lado, se une con la historia de los profetas y restaura su identidad histórica y, por otro lado, obtiene honor y el prestigio a compartir una importante conferencia islámica junto a otros musulmanes. 

Cada uno de los rituales del Hach es un símbolo de la transformación humana y del acercamiento a Dios, de modo que las personas, al vestirse simbólicamente de blanco, escapan de la trampa del egoísmo y los malos comportamientos, y se dan cuentan de que la alabanza, la bendición y el poder es solo para Dios. El Hach representa unidad, adoración, política, fe y lucha contra la infidelidad y el politeísmo y las manifestaciones del diablo. 

El primer día del mes de Du-l-hiyya es el aniversario del nacimiento del profeta Abraham (la paz sea con él) y es el día en que Dios eligió a Abraham para el pacto de amistad.

Asimismo, es el día en que el Profeta ordenó a Abu Bakr a recitar la sura El arrepentimiento (At taueba). Mientras tanto, se le reveló al Profeta que nadie debe entregar esta aleya a los politeístas, excepto a usted o un hombre que es de los suyos. En ese momento, el Profeta eligió también al Imam Ali (la paz sea con él) para que busque a Abu Bakr para que reciba las aleyas de él y las lea. El imam Ali lo hizo tal como, el Profeta le pidió.

La existencia de dos importantes celebraciones islámicas Eid al Adha, Eid al-Qadir, así como del Día de Arafa, que recuerda la singular y preciosa oración del Imam Hussein (P) en Arafat, le ha otorgado una gloria especial a este mes. 

Se recomienda que, cada noche de la primera década de este mes, realizar un rezo entre la oración de la tarde y de la noche, y leer la aleya 142 de la sura Los lugares elevados (Al araf) Quien realiza este rezo, gozará de la recompensa de Hach al igual que los peregrinos, aunque no haya participado en la peregrinación. 

De hecho, atender el mes de Du-l-hiyya, acompañar a los peregrinos y recordar las magníficas ceremonias del Hach, reaviva al espíritu del hombre, especialmente de aquellos que tienen la experiencia de haber peregrinado a la Casa de Dios. 

Deseamos que todos los creyentes disfruten de la espiritualidad de este mes y se esfuercen por la autopurificación para poder superar los obstáculos en camino de la felicidad.

Fuente: IRIB español