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    Denunciando la campaña islamófoba 'Punish a muslim day'

    Imagina estar un día en casa y recibir una carta anónima instándote a participar en un juego que consiste más o menos en verterle ácido en la cara a otra persona. Con un sistema de puntuaciones, por supuesto. E imagino que también ganadores y premios, que si no, ya ves tú que gracia participar. Abres el correo un día cualquiera,y ahí, entre facturas y panfletos publicitarios, esto:

    Punish a muslim day.

    Hoy, 3 de abril de 2018, si atacas verbalmente a un musulmán, obtienes 10 puntos.

    50 por echarle ácido en la cara.

    100 si le das una paliza.

    Y si eres un poquito más competitivo pues bueno, puedes electrocutar a alguno y te permite una ventaja de 250 puntos, volar una mezquita, unos 1000.

    Y lo mejor es que no es una broma. Y no hay nadie pagando por esto. Y no vives en una dictadura militar y tu país no está en guerra y no es tercermundista ni nada y tenéis como mogollón de derechos civiles y mazo de avance y no se que mierdas de democracia y tal.

    Pero va y resulta que en tu país democrático hiperprogre hay terrorismo.

    También del otro, el que no duele, no se visibiliza, y no se combate.

    Pero aunque no te lo digan en ningún lado, esto también es un crimen de odio, es islamofobia en todo su esplendor, es barbarie, y es terrorismo.

    Lo es porque hoy hay familias en Inglaterra que no enviarán a sus hijos al colegio por miedo a que un fascista de mierda les reviente la cabeza con un bate.

    Lo es porque saben de sobra que no sería demasiado descabellado.

    Y debe ser tan acojonante tener esa certeza.

    Es terrorismo porque muchas mujeres han decidido no salir de casa "por si a caso".

    Faltar al trabajo, a clase, a una cena entre amigos.

    Interrumpir su rutina habitual.

    Esconderse.

    Por ser.

    Lo es porque no se ha condenado a nadie por pedir en una carta abierta que electrocuten a otro ser humano.

    Y lo es porque soy demasiado consciente de que para ellos buscar y señalar responsables no es para nada prioridad.

    Que va.

    Así que hoy mi mensaje no va para todos esos que miran hacia otro lado, estoy muy cansada de ellos, no sabéis cuánto. Hoy escribo para los míos. Los que andan por Inglaterra y los que no. Los que son musulmanes y los que no. Los que saltan ante las injusticias, los que siempre dais la cara. Escribo para la amiga que se dejó la piel por encontrar un trabajo en el que le dejaran ponerse el hijab. Escribo para la chica a la que reventaron por llevarlo. Escribo para el que se planta en todas las manifestaciones por el derecho de los refugiados a una vida digna. Escribo para los que defienden causas ajenas como propias.

    No cedáis. Por favor, no cedáis a esto. Ni al odio ni al miedo. Ni a la rabia ni a la impotencia. No dejéis que esta caza de brujas os aterrorice hasta el punto de parar vuestra vida. No tienen derecho. No les deis el gusto. No cedáis porque eso es exactamente lo que esperan, no cedáis porque somos más. De verdad, aunque a veces parezca imposible, aunque a veces duela tantísimo, os juro que somos más de los buenos.

    Así que hoy y siempre, una inquebrantable sonrisa cargada de resistencia.

    Nunca lo ven venir,

    y nunca falla.

    Traducción, Sheij Jalil Sahurie

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