Felicitaciones por el aniversario del natalicio del imam Rida (P), el octavo imam de los musulmanes chiítas.

¿Qué es el Islam?


¿Qué es el Islam?

El Islam es una actitud ante el mundo y ante el Creador, una disposición del alma voluntariamente aceptada y una práctica consecuente con ella. Es el camino de la salud, la paz y la salvación. Es un modo de vida sustentado en una doctrina, una cosmovisión que abarca todos los temas e intereses humanos.

El término Islam proviene de la raíz árabe slm que incluye las ideas de "paz" (silm, salám) y "salvación". Significa literalmente el estado de sometimiento a la voluntad divina y la paz que ese estado conlleva. Quien así procede, el "sometido" a la Voluntad divina y a Sus Mandatos , es un muslim, musulmán. Los musulmanes jamás se designan a sí mismos con referencia al nombre del mensajero del Islam, Muhammad (Mahoma), por lo que no caben denominaciones tales como "mahometismo" o "mahometano".

Si bien se ha pasado a denominar "Islam" a la religión que aparece a principios del siglo VII en Arabia (610 d.C.9), por la revelación (el Sagrado Corán) que recibe el Profeta Muhammad, con él sean la Bendición y la Paz, esta doctrina no se presenta a sí misma como algo exclusivo o novedoso, sino que es la culminación del mismo mensaje divino comunicado en todas las épocas por una larga cadena de enviados y profetas, a quienes considera a su vez musulmanes y portavoces del Islam .

El Islam reconoce, pues, a los grandes Profetas del Antiguo Testamento, y a Jesús, así como a otros cuyo nombre no figura en las escrituras judeo-cristianas; y más aún: habla de 124 mil Profetas enviados a todos los pueblos en distintas épocas.

"Diles (Muhammad): Creemos en Dios, en cuanto nos ha sido revelado, y en lo que fue revelado a Abraham, a Ismael, a Isaac, a Jacob y a las tribus; y en lo que fue concedido a Moisés y a Jesús, y en lo que fue dado a los profetas por su Señor; no hacemos distinciones entre ninguno de ellos y seguiremos a Él sometidos (musulmanes)"

Corán, sura 2: versículo 136  


Los Principios de la Fe

El Islam propone un pequeño número de principios que, como las raíces de un árbol, son capaces de sustentan todo el andamiaje de derivaciones que constituyen la cosmovisión islámica. La fe en estos principios no se impone como dogma, se evidencia a la razón.

Para el Islam cada individuo es responsable de sus creencias en cuanto ser portador de intelecto, por su capacidad de discernir la verdad del error, y no puede eximirse de ello invocando la práctica de sus padres o ancestros, o la costumbre de la sociedad en la que vive.

La verdad, por otra parte, es una semilla ya plantada en la esencia humana por el Creador, y tal simiente reconoce el agua vivificadora de la Revelación que la guía en su crecimiento y desarrollo. Tal verdad se resume en el Islam, como práctica y actitud de vida, y en el Tauhíd (la doctrina de la Unidad Divina) como fundamento doctrinario esencial.

Los principios del Islam en los que debe creer el musulmán son sintéticamente los siguientes:

La Unidad divina (Tauhid)

La Profecía

El más allá 

La Unidad divina (Tauhíd)

Dios es uno Único, y en su Unidad e Infinitud es inalcanzable por el intelecto humano. Él, exaltado sea, no conoce origen ni principio, siendo el Principio de todas las cosas. No engendró ni fue engendrado. Es Absoluto, Autosuficiente y Autosubsistente por Sí Mismo, no dependiendo de nada.

"Él es Dios, no hay dios sino Él, el conocedor de lo oculto y de lo manifiesto, el Graciabílisimo, el Misericordiosísimo, el Pacífico, el Firme, el Celador, el Poderoso, el Imponente, el Grandioso.  ¡Glorificado sea Dios por encima de lo que le atribuyen! Él es Dios, el Creador [de la nada], el Creador [providente], el Formador. A Él pertenecen los nombres más bellos y perfectos. Lo glorifica cuanto hay en los cielos y en la tierra, y El es Poderosísimo, Sapientísimo."

(59:22-24)

La unidad divina tiene importantes derivaciones que caen fuera del alcance de este pequeño artículo, siendo la más importante de ellas la Justicia: Dios es Justo, porque la injusticia en El sería imperfección, y la fe en su Justicia es un importante apoyo para el hombre. La justicia divina implica la concesión de libertad y responsabilidad al hombre, la existencia de derechos y obligaciones, y el premio y el castigo. 

La Profecía

Dios creó la humanidad y la guía hacia su meta trascendente. Esta guía se concreta a través de seres humanos elegidos por Dios, purificados y resguardados del mal, que comunican al hombre el verdadero conocimiento de lo Divino y de las leyes que mejor sirven a su bienestar y felicidad. Estos son los Profetas. 124.000 profetas y mensajeros divinos han sido enviados, a lo largo de la historia, a todos los pueblos y culturas.

El fruto de su misión son las Escrituras, los libros sagrados que perduran en manos de los hombres. No obstante el hombre, dotado de una naturaleza conflictiva, en donde luchan las pasiones y el intelecto, no ha cesado en todas las épocas de perseguir a los Profetas, de denigrar su memoria y de alterar las Escrituras, lo que ha hecho necesario la renovación de los mensajes divinos y la restauración de la verdad de época en época, como la tarea de un labriego que quita la cizaña de entre su cultivo y poda  sus plantíos de brotes desviados e improductivos.

La Revelación, el Mensaje divino, sigue la marcha de la evolución de la humanidad y es al final de su desarrollo  cuando aparece el Mensaje más completo y más adecuado para la época presente: El Sagrado Corán, síntesis de los mensajes divinos que le precedieron.

No obstante, los musulmanes creen en el origen divino del Pentateuco (Torá), de los Salmos de David y del Evangelio de Jesús, así como de otras escrituras ya no conservadas, con la salvedad de que reconocen en ellas alteraciones humanas, remitiéndose al Sagrado Corán ante cualquier divergencia. 

El más allá

La fe en el más allá implica la aceptación de que este mundo que percibimos es sólo una porción ínfima de la realidad (que tuvo un origen y  que se dirige inevitablemente a su fin), de que hay más allá un plano trascendente hacia el que nos dirigimos inexorablemente y al que accedemos con la muerte. Este mundo es el mundo de la acción y de la prueba, el otro mundo es el mundo de la cuenta y la recompensa.

Cada individuo porta consigo el registro de sus acciones en este mundo, así como el de sus creencias, y de ello deberá rendir cuentas en el Juicio Final que seguirá a la resurrección de los muertos.

Todos estos principios de la fe islámica están resumidos en el siguiente pasaje del Sagrado Corán:

"El Mensajero cree en lo que le ha sido revelado por su Señor, y también los creyentes. Todos creen en Dios, en sus ángeles, en sus Escrituras y en sus Mensajeros."

(2:285)

La Práctica del Musulmán


El musulmán es quien vive según el Islam, es decir quien se ha sometido a la Voluntad divina expresada en la Revelación y actúa según lo que ésta dispone.

En lo cotidiano, la condición de musulmán implica realizar una serie de actos obligatorios:

La oración

El ayuno

La contribución

La peregrinación

El combate 

La oración

Se realiza cinco veces al día y es, como dijo el profeta, el pilar del modo de vida islámico. A través de ella el musulmán se dirige a su Señor sin intermediarios, desde cualquier lugar limpio y tranquilo, en momentos claves de su jornada; y esta incesante renovación del vínculo que lo une al Creador lo mantiene limpio, lo aleja del error, como dice el Generoso Corán:

"Por cierto que la oración preserva de la iniquidad y la obscenidad"

(29:45) 

El ayuno

El ayuno obligatorio se realiza durante todo el mes de Ramadán, noveno del calendario lunar islámico. Consiste en la abstención rigurosa de comida, bebida, tabaco y otras satisfacciones sensuales durante las horas de luz diurna. Esta práctica, que siempre formó parte de la enseñanza divina ("Se os ha prescrito el ayuno como fue prescrito a quienes os precedieron...", 2:183), tiene enormes beneficios para el alma y el cuerpo. Educa al hombre en la paciencia y el sacrificio, equipara a ricos y pobres en el hambre y la sed y, sobre todo, apartando al alma de sus apetencias cotidianas y automáticas, la hace volverse hacia lo sublime y la vuelve humilde y agradecida. 

La contribución

O purificación de la riqueza (zakát), es un reconocimiento de que toda riqueza y provisión emana de Dios, y de que somos responsables ante Él por el uso que hacemos de aquello que nos dio. La caridad purifica la riqueza y es para los pobres, los necesitados, y para las obras de bien y la causa de la fe. Se paga anualmente sobre el incremento de los bienes anuales o los beneficios netos, una vez deducidos las necesidades y los gastos necesarios. 

La peregrinación

Es para el musulmán como un retorno al origen, una recreación de la historia sagrada, una anticipación del día del Juicio Final, un sacrificio en procura de la indulgencia divina. La historia de Adán y Eva, de Abraham e Ismael, y del profeta Muhammad, con todos ellos sea la bendición de Dios, vivió momentos fundamentales en la sagrada ciudad de La Meca.

Hacia allí se dirige el creyente, al menos una vez en su vida, a buscar el significado último de su existencia y del género humano, y en procura del perdón de Dios. 

El combate

O esfuerzo por la Causa de Dios, es la defensa activa de la fe, de su modo de vida, y de la justicia que dispone. Este combate (yihád) reviste dos aspectos el Yihad Interno y el Yihad Externo.

El Yihad Interno, tambien llamado Yihad al-Akbar (Esfuerzo Mayor), es el que uno libra en su interior para purificar su alma y llevar a la perfección su realización personal, venciendo y controlando sus pasiones animales.

El Yihad Externo, también llamado Yihad al-Asgar (Esfuerzo Menor) sólo es lícito en legítima defensa de estos valores fundamentales para el individuo y la comunidad.

Todo verdadero musulmán es entonces un muyáhid, un combatiente, alguien que se esfuerza por el bien y la justicia, con la palabra o con los hechos, tanto en una sociedad como en la intimidad de su alma. 

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Calendario islámico

  • Julio 2020
  • 3: Nacimiento imam Ali Al Rida (P).
  • 17: Dahwul Ardh (expansión de La Tierra).
  • 22: Martirio imam Yauad (P).
  • 23: Celebración del aniversario del Matrimonio entre Su Santidad Fátima (P) y el imam Ali (P).
  • 29: Martirio del imam Baqir (P).
  • 31: Día de Arafah - Martirio de Muslim Ibn Aqil (P).

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