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18 septiembre 2016

Aid Al Gadir se celebraría el martes 20 de septiembre - Hadiz al-Gadir y la sucesión del Profeta (bpyd) -

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Hadiz al-Gadir y la sucesión del Profeta (bpyd)


El Mensajero Divino se despide de la casa de Dios


Es el décimo año de la Hégira Lunar (632 d.C.) y época de la peregrinación, el desierto de Al-Hiÿâz es testigo de la muchedumbre que se encamina a un mismo lugar y con un mismo lema. Esta será conocida como la Peregrinación de la Despedida (al-Hayy al-Wadâ’).


Este año contemplar a los peregrinos que se dirigen hacia La Meca, tiene un fervor y excitación diferente. Los musulmanes se hacen llegar a ella apresurados y ansiosos dejando atrás una a una las posadas que se encuentran en su camino.


Labbaîk Al.lahumma labbaîk –¡Heme aquí Dios mío, Heme aquí!– resuena en los desiertos de La Meca. Las caravanas una tras otra se acercan a la ciudad y los peregrinos vestidos todos en una misma forma y de un mismo color, con los ojos húmedos, se hacen llegar al templo de la Ka‘bah y realizan la circunvalación alrededor de la Casa de Dios, casa que fue reconstruida por Ibrâhîm Jalilul-lah (Abraham, el amado de Dios).


Singular y verdadera fue la peregrinación del décimo año de la Hégira en la cual participaron aproximadamente noventa mil personas, existiendo otra versión que dice que fueron ciento veinticuatro mil los peregrinos de ese año.


El Mensajero del Islam desde lejos observa a los musulmanes que se mueven como olas alrededor de la Mezquita Al-Harâm, todos cumpliendo la orden de "los fieles creyentes se encuentran loando". Muhammad (BP) se ve contento por haber podido dar un paso tan grande y cumplir su Misión Profética en la mejor forma. No obstante, a veces aparecen en su rostro signos de tristeza y nerviosidad que desfiguran su alegría. Tiene miedo que, después de su muerte, esta sociedad se desintegre, que desaparezca el espíritu de hermandad y fraternidad.


El Mensajero del Islam sabe perfectamente que los nuevos musulmanes tienen inmensa necesidad de la dirección de un guía justo y sabio y, de no ser así, esos esfuerzos incansables de tantos años serían inútiles. Por ello cada vez que salía de Medina, ya fuese para viajar o combatir, confiaba el mando a alguien que fuese honesto y digno y nunca, abandonaba a su gente sin dejar un tutor. Entonces ¿cómo podemos aceptar que nuestro compasivo y amable Profeta (BP) haya dejado al azar luego de su fallecimiento el asunto del mando de la gran comunidad islámica. Él sabía quién era el más adecuado para ocupar ese puesto y quién fue designado para ocupar el califato.


El elegido fue aquél, quien frente a los jefes del Quraîsh y familiares del Profeta fue nombrado, por el Mensajero del Islam, su sucesor. Él, un hombre puro y monoteísta, nunca asoció nada ni nadie a Dios, y se abstuvo de prosternarse frente a los ídolos. Él, fue un devoto soldado, sacrificándose a sí mismo por el progreso del islam. Su sabiduría brota de la misma fuente que la sapiencia del Mensajero Divino y sus fallos eran los más exaltados de los fallos. El elegido fue ‘Alî Ibn Abî Tâlib (P).


Los preceptos del Hayy llegaron a su fin y la gente regresaba a su lugar de origen, cuando de repente en el desierto de Al-Hiyâz resonó la voz de los voceadores del Profeta dando la orden de que las caravanas se detuviesen, ya que el Ángel de la Revelación había traído la siguiente aleya:
يا أَيُّهَا الرَّسُولُ بَلِّغْ ما أُنْزِلَ إِلَيْكَ مِنْ رَبِّكَ وَ إِنْ لَمْ تَفْعَلْ فَما بَلَّغْتَ رِسالَتَهُ وَ اللَّهُ يَعْصِمُكَ مِنَ النَّاسِ


"¡Oh, Enviado! ¡Comunica la Revelación que has recibido de tu Señor, que, si no lo haces, no has cumplido con tu misión! Dios te protegerá de los hombres"


La causa por la cual el Creador habló con tono fuerte a su Mensajero fue para que hiciese público el califato de ‘Alî (P). Él no lo había anunciado formalmente pues temía que esta noticia provocase desacuerdo o desunión entre los musulmanes. El Profeta esperaba el momento propicio para hacer público el mensaje. Cuando le fue revelada esta aleya, entendió que había llegado el momento esperado e inmediatamente dio la orden de que todos se reunieran en ese ardiente desierto, vacío de agua e inhabitado llamado "Gadîr Jumm" (literalmente ‘el estanque de Jumm), con el objeto de aclarar el asunto del califato y su sucesor que es el espíritu del Islam.


Los musulmanes, que ignoraban el suceso importante que había ocurrido, se preguntaban asombrados unos a otros el motivo de esta orden. No pasó mucho tiempo que se escuchó el llamado para la oración colectiva y, después de realizar las oraciones del medio día vieron que el luminoso rostro de Muhammad (BP) brillaba en la cima del púlpito que habían preparado con las monturas de los camellos.


Reinaba un silencio absoluto. En ese momento resonó la voz del Profeta que después de alabar a Dios, Glorificado sea, anunciaba a sus seguidores su pronto fallecimiento. Entonces preguntó: "… ¡Oh, gente! ¿Qué opináis de mí?"


Todos exclamaron: "¡Oh, Mensajero del Islam! Nos aconsejaste y nos advertiste y en verdad que no fuiste negligente, nos cuidaste y educaste y no nos olvidaste, Dios os conceda una buena recompensa".


Muhammad (BP), alzando aún más su voz con la intención de que todos los presentes escucharan sus palabras, dijo:


"El Libro de Dios, y sus impecables guías –refiriéndose a los Imâmes– nunca se separarán el uno del otro después de mi partida. Ellos serán vuestros dirigentes, ¡seguidlos pues!, para que no os descarríes del camino recto".


Entonces levantando la mano de ‘Alî (P), de tal forma que todos los presentes la vieran, continuó:
"¡Oh, musulmanes! ¿Quién entre los creyentes es más digno y meritorio, y es vuestro tutor y protector?"


"Dios y su Enviado son los conocedores" respondieron.


"Dios es mi Amo y yo el de los creyentes. Yo soy el más merecedor entre ellos. –Entonces, sin pausar ni vacilar continuó diciendo: – Aquél de quien yo fuera su señor (maula: protector, guardián y maestro), ‘Alî también es su señor" (y lo repitió tres veces). Y, para finalizar su sermón dijo: – Los que están presentes hagan saber esta verdad a los que se encuentran ausentes".


Todavía la muchedumbre no se había esparcido que fue revelada la siguiente aleya:

" الْيَوْمَ أَكْمَلْتُ لَكُمْ دِينَكُمْ وَ أَتْمَمْتُ عَلَيْكُمْ نِعْمَتِي وَ رَضِيتُ لَكُمُ الإِْسْلامَ دِيناً "

"Hoy os he perfeccionado vuestra religión, he completado Mi gracia en vosotros y Me satisface que fuese el Islam vuestra religión"


Cuando la ceremonia llegó a su fin, los musulmanes uno a uno se adelantaron y felicitaron a ‘Alî (P).

La noche décima octava (lunes 19/09/16 a la noche):


Es la noche de la Festividad de Gadîr, y es una noche bendita. Narró el Seiied Ibn Tawûs en su Al - Iqbâl que es preferible en esta noche realizar una oración especial y suplicar. La oración consta de doce ciclos con un solo taslim. 


El día décimo octavo (día martes 20/09/16) : El 18 del mes de Dhul Hiyyah es el día de la Festividad de Gadîr, la mayor festividad de Allah ( ‘idul-lah al akbar ), la festividad de la familia de Muhammad -que la paz y las bendiciones sean con él y su familia- y la más grandiosa de las festividades. Allah no envió a ningún profeta sin que hubiera dispuesto este día como festivo o haya considerado su sacralidad. Su nombre en los Cielos es “el día del pacto prometido” (al - ‘ahd al maw‘ud ), y su nombre en la Tierra es “el día de la alianza tomada” ( al - mizâq al - ma’jud ) y “el día de la congregación testimoniada” ( ay-yam‘ al mash-hûd ). Se transmitió que preguntaron al Imam As-Sâdiq (a.s.): 
“¿Acaso hay para los musulmanes otra festividad además de la del día viernes, la del Adha (festividad del sacrificio) y la del Fi t r (la festividad del desayuno)?”. Respondió: “Sí. Hay una festividad cuya sacralidad es mayor que la de las demás”. El narrador dijo: “¿Cuál es esa festividad?”. Respondió: “Es el día en el que el Mensajero de Dios (s.a.w.) designó a Amîr Al-Mu’minîn ‘Alî (a.s.) como su sucesor al decir: «De todo aquel que yo fuera su señor, Alî es su señor», y ese es el día 18 del mes de Dhûl Hiyyah”. El narrador preguntó: “¿Qué se debe hacer en ese día?”. Dijo (a.s.): “Debéis ayunar, realizar actos de adoración y recordar a Muhammad y a la familia de Muhammad (s.a.w.), y bendecidles (diciendo allahumma salli ‘ala Muhammad wa ali Muhammad ( ¡Dios mío! Bendice a Muhammad y a la familia de Muhammad). El Mensajero de Dios (s.a.w.) encomendó a Amîr Al-Mu’minîn ‘Alî (a.s.) que este día fuese considerado ‘Id (festividad), así como todo profeta le encomendó a su sucesor que consideraran ‘Id a este día”. 
En el h adîz de Ibn Abi Nasr Al-Bazantî, se transmitió que el Imam Ar-Ridâ (a.s.) dijo: “¡Oh hijo de Abi Nasr! Donde sea que te encuentres trata de presentarte ante el puro sepulcro de Amîr Al-Mu’minîn ‘Alî (a.s.) en el día de Gadîr. Ciertamente que en este día Allah perdona a cada hombre creyente y a cada mujer creyente los pecados de sesenta años, y en este día libera del Fuego del Infierno el doble de personas que liberó en el mes de Ramadán y en lailatul-qadr (la Noche del Destino). Y un dirham que des a tus hermanos creyentes en este día equivale a mil dirhames que otorgues en otros momentos. En este día sé benevolente con tus hermanos creyentes y alegra a cada hombre creyente y a cada mujer creyente. ¡Juro por Allah! que si las personas supieran la virtud de este día como debieran, ciertamente que los ángeles les estrecharían la mano diez veces cada día”. 

En general, es necesario el engrandecimiento de este noble día. Algunos actos preferibles de este día: 1. El ayuno, que expía sesenta años de pecados. Y se trasmitió que equivale al ayuno de la edad del mundo y equivale a cien hayy (peregrinaciones mayores) y ‘umrah (peregrinaciones menores). 2. El gusl o baño ritual. 3. Leer las salutaciones de visita (ziârah ) a Amîr Al-Mu’minîn ‘Alî (a.s.). Es adecuado que la persona donde sea que se encuentre trate de llegar a su puro sepulcro. Hay tres salutaciones de visita (ziârah ) especiales para Amîr Al-Mu’minîn ‘Alî (a.s.) en este día, una de las cuales es la ziârah conocida como Amî nul·lâ h (el fiel de Dios), la cual puede leerse tanto en las cercanías de su sepulcro, como en la lejanía. La misma es de las llamadas ziârat mutlaqah (salutaciones de visita generales), y se encuentra en el capítulo de las ziârah (del libro Mafâtih Al - yinân ). 4. Que se ampare en Allah con las frases que el Seîied Ibn Tawûs transmitió del Mensajero de Dios (s.a.w.) en su libro Al - Iqbâl . 5. Realizar dos ciclos de oración, y hacer el suÿûd (prosternación) y agradecer a Allah cien veces… Luego realizar nuevamente otra prosternación y repetir cien veces al hamdulillah (Alabado Sea Dios). Luego decir cien veces Shukran lilah (Gracias a Dios). Se transmitió en las narraciones que todo aquel que realice esto obtendrá la recompensa de aquel que en el día de Gadîr estuvo presente ante el Mensajero de Dios (s.a.w.) y le haya dado la bai‘ah (o juramento de fidelidad) por la wilâiah.

Es mejor que realice esa oración cerca del zawâl (al estar el sol en el cenit al mediodía), puesto que fue a esta hora que el Mensajero de Dios (s.a.w.) designó a Amîr Al-Mu’minîn ‘Alî (a.s.) en Gadîr Jumm para el Imamato y califato de la gente. En el primer ciclo de oración luego de la Sura Al - Fâti h ah leer la sura Al - Qadr (97) y en el segundo ciclo leer la sura Al - Ijlâ s (112). 6. Realizar un gusl o baño ritual y dos rak’at o ciclos de oración media hora antes del z awâl , y en cada rak‘at leer la sura Al - Fâti h ah una vez, la Sura At - Tawhîd diez veces, la aleya del Escabel (aleya 255 de la sura Nº 2) diez veces y la Sura Al Qadr diez veces, lo cual equivale a cien mil peregrinaciones mayores ( h aÿÿ ) y cien mil peregrinaciones menores ( ‘umrah ) y hace que Allah, el Generoso, cubra sus necesidades de su vida mundanal y la del más allá con facilidad y bienestar. 7. Leer la súplica Nudbah . 8. Cada vez que en este día se encuentre con un creyente le felicite diciéndole

اَلْحَمْدُ للهِ الّذى جَعَلَنا مِنَ الْمُتَمَسِّكينَ بِوِلايَةِ اَميرِ الْمُؤْمِنينَ وَالاَئِمَّةِ عَلَيْهِمُ
al-hamdu lil-lâhil-ladhî ya‘alana minal mutamassikîna bi wilâiati amîr al-mu’minîn wal a’immah ‘alaihimus salam 

La Alabanza sea para Allah quien nos dispuso de entre los que se aferran a la wilâiah de Amîr Al - Mu’minîn y los Imames, con ellos sea la paz. Y diga también: 


اَلْحَمْدُ للهِ الَّذى اَكْرَمَنا بِهذَا الْيَوْمِ وَجَعَلَنا مِنَ الْمُوفنَ، بِعَهْدِهِ اِلَيْنا وَميثاقِهِ الّذى واثَقَنا بِهِ مِنْ وِلايَةِ وُلاةِ اَمْرِهِوَالْقَوّامِ بِقِسْطِهِ، وَلَمْ يَجْعَلْنا مِنَ الْجاحِدينَ وَالْمُكَذِّبينَ بِيَوْمِ الدِّينَ.


al-hamdu lil-lahil-ladhi akramanâ bi hadhal iawm wa ya‘alana minal mûfîna bi ‘ahdihi ilainâ wa mîzâqihil ladhî wâzaqanâ bihi min wilâiati wulâti amrih wal quwâmi bi qistihi wa lam iay‘alanâ minal yâhidîn wal mukadhdhibîna bi iawm-id dîn 


La alabanza sea para Allah quien nos honró con este día y nos dispuso de entre los que cumplen con Su pacto con nosotros y con la alianza que nos confió, en lo referente a la wilâiah de los facultados para encargarse de Su asunto quienes ejercen Su justicia; y no nos dispuso de los que niegan y desmienten el día de la religión. 9. Decir cien veces:

اَلْحَمْدُ للهِ الّذى جَعَلَ كَمالَ دينِهِ وَتَمامَ نِعْمَتِهِ بِوِلايَةِ اَميرِ الْمُؤمِنينَ عَلىِّ بْنِ اَبى طالِب عَلَيْهِ السَّلامُ.
al-hamdulil-lâhil ladhî ya‘ala kamâla dînihi wa tamâma ni‘matihi bi wilâiati amîr al-mu’minîn ‘alî ibn abî tâlib, ‘alaihis salâm


La Alabanza sea para Allah quien dispuso la perfección de Su religión y el perfeccionamiento de Sus gracias mediante la wilâiah de Amîr Al - Mu’minîn ‘Alî Ibn Abî Tâlib, con él sea la paz. Y sabe que en este día bendito se ha narrado gran virtud en realizar las siguientes acciones: vestir buenas ropas, engalanarse, perfumarse, estar alegre y jubiloso, alegrar a los shi‘as de Amir Al-Mu’minîn (a.s.), perdonarles, satisfacer sus necesidades, estrechar los vínculos familiares, ser pródigo con la propia familia que depende de uno, dar de comer a los creyentes, dar de desayunar a los ayunantes, estrechar la mano de los creyentes, visitarles, sonreír frente a ellos, enviarles regalos, agradecer a Allah por Su gran gracia que es la gracia de la wilaiah , decir muchas bendiciones para Muhammad y la familia de Muhammad, con ellos sea la Bendición y la Paz, y mucha obediencia y actos de adoración. Un solo dirham que la persona dé en este día a su hermano equivale a cien mil dirhames en otro día. Y dar de comer a un creyente en este día, equivale a dar de comer a todos los profetas y siervos veraces (siddîqîn). En la disertación de Amîr Al-Mu’minîn (a.s.) en el día de Gadîr, dijo: “Todo aquel que dé de desayunar a un creyente en la noche, en el momento de romper el ayuno, es como si hubiera dado de desayunar a diez fi’âm (multitudes). Una persona dijo: “¡Oh Amîr Al-Mu’minîn! ¿Qué es fi’âm ?”. Dijo: “Cien mil profetas, veraces y mártires”. Entonces, ¿cómo será la virtud de aquel que asuma encargarse de un número de hombres y mujeres creyentes? Yo soy su garante ante Allah, Glorificado Sea, de obtener la salvaguarda de la incredulidad y la pobreza…”. En resumen, las virtudes de este noble día son muchas más de las que se puedan mencionar. Es el día en que se aceptan las acciones de los shi‘as de ‘Alî. El día en que se libran de sus angustias. Es el día en que Moisés triunfó sobre los brujos. Es el día en que Allah dispuso que el fuego fuera fresco y un bienestar para Abraham (a.s.). Es el día en que Moisés (a.s.) designó como su sucesor o albacea a Josué (Iusha‘ Ibn Nûn, con él sea la paz). El día en que Jesús designó para la sucesión a Pedro (Sham‘ûn As-Safâ). Es el día en que Salomón (a.s.) hizo testimoniar a su disposición de Âsif Ibn Barjiâ como su vicario. Es el día en que el Mensajero de Dios (s.a.w.) hizo que se hermanasen sus compañeros, y es por ello que es conveniente que en este día el creyente se hermane con el creyente; y como fue narrado por nuestro Shaij, el autor del libro Mustadrak Al - Wasâ ’il, citando ello del libro Dâr Al - Firdaws , eso lo realiza la persona colocando su mano derecha sobre la mano derecha de su hermano creyente y diciendo: 

وَآخَيْتُكَ فِى اللهِ، وَصافَيْتُكَ فِى اللهِ، وَصافَحْتُكَ فِى اللهِ، وَعاهَدْتُ اللهَ وَمَلائِكَتَهُ وَكُتُبَهُ وَرُسُلَهُ وَاَنْبِيآءَهُ وَالاَْئِمَّةَ الْمَعْصُومينَ عَلَيْهِمُ السَّلامُ عَلى اَنّى اِنْ كُنْتُ مِنْ اَهْلِ الْجَنَّةِ وَالشَّفاعَةِ وَاُذِنَ لى بِاَنْ اَدْخُلَ الْجَنَّةَ لا اَدْخُلُها اِلاّ وَاَنْتَ مَعى.

wa âjaituka fil-lah, wa sâfaituka fil-lah, wa sâfahtuka fil-lah. wa ‘âhadtul-laha wa malâ’ikatahu wa kutubahu wa rusulahu wa anbiâ’ahu wal a’immatal ma‘sûmîn, ‘alaihimus salâm, ‘alâ annî, in kuntu min ahlil yannati wash-shafâ‘ati wa udhina lî bi an adjulal yannata lâ adjuluha il-la wa anta ma‘î.
Me hermano contigo por Allah, te elijo por Allah, te estrecho la mano por Allah, y celebro el pacto con Allah, Sus Ángeles, Sus Libros Celestiales, Sus Mensajeros, Sus Profetas, y los Imames Inmaculados, con ellos sean las Bendiciones y la Paz, que s i yo soy de entre las gentes del Paraíso y la intercesión, y se me permite ingresar al Paraíso, que no ingresaré a menos que tú lo hagas conmigo. Luego su hermano el creyente debe decir

اَسْقَطْتُ عَنْكَ جَميعَ حُقُوقِ الاُخُوَّةِ ما خَلاَ الشَّفاعَةَ وَالدُّعآءَ وَالزِّيارَةَ

Asqattu ‘anka yami‘u huqûqil ujuati ma jalash- shafâ‘ata wad- du‘a waz- ziârah 
“Te eximo de todas las obligaciones de la hermandad excepto la intercesión, la súplica y la visita.” 
Al-Muhaqqiq Al-Faid también explicó la forma en que se realiza el pacto de hermandad en su libro Julâ s at Al - Adhkâr , en forma similar a lo mencionado. Luego dijo: La otra parte debe aceptar para sí misma o para su representante con una expresión que indique aceptación, y luego cada uno debe eximir al otro de todos los derechos de la hermandad a excepción de la súplica por el otro y el hecho de visitarse.