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18 agosto 2016

Un vistazo a la vida del Imam Ali (P)

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El Imam ‘Alí: primera parte

...Hoy os He perfeccionado vuestra religión, He completado Mi Gracia en vosotros y Me complace para vosotros el Islam como Religión...” (5:3)

El Imam ‘Alí ibn Abi Talib (P) fue el primer hombre en aceptar la convocatoria del Profeta Muhammad (BPD) al Islam, tanto en privado como públicamente. Fue un incansable luchador en el Camino de Dios, sin dar jamás la espalda al enemigo ni apartarse en absoluto de la obediencia.
Es conocido por distintos apelativos: Amir Al Mu’minin (Comandante de los creyentes), título que le otorgó el mismo Profeta en vida, y que luego fue usado por los distintos califas del Islam, tanto Omeyas como Abbasidas; Abu al Hasan, Imam de los temerosos, Imam de los que poseen rostros resplandecientes, Haidar (león), etc.
Su padre era Abu Talib, el tío del Mensajero de Dios (BPD) el cual había criado al Profeta desde la muerte de su abuelo Abdul Muttalib, hasta que se casó con Jadiyah (P) a los 25 años de edad , y que luego, durante su Misión , le brindó protección ante los incrédulos de la Meca, quienes eran encarnizados enemigos del Islam. Su madre se llamaba Fátimah, y fue la única mujer de la historia que dio a luz precisamente al Imam ‘Alí, dentro del templo de la Kaaba, un viernes 13 de Rayab, diez años antes del inicio de la Misión Profética, veintitrés años antes de la hégira (aproximadamente el año 600 DC).

La vida del Imam ‘Alí durante la época del Profeta Muhammad (BPD).

Fue un período de treinta y tres años de duración. Como hemos dicho, el Imam ‘Alí (P) nació en la Ka’ba, la Casa de Dios. El Profeta (BPD) se encargó personalmente de su crianza, tal vez movido por las nobles y excelentes condiciones que había observado en su joven primo ‘Alí (P).
De este modo, el Imam creció y se educó en la casa del Profeta y Jadiyah (P), bajo la sombra de la personalidad del Mensajero de Dios (BPD), quien cada día le enseñaba algo bueno y noble. El Imam ‘Alí (P) lo acompañaba a todos lados, incluso en los retiros espirituales que realizaba en el monte Hira, donde recibió la primera revelación de Dios a través del Arcángel Gabriel (P).

Cuando el Profeta Muhammad (BPD) inició su Misión, el Imam ‘Alí (P) contaba con diez años de edad. Un día lo vio rezando junto a su esposa Jadiyah (P), y le preguntó qué era lo que estaba haciendo. El Santo Profeta (BPD) entonces le explicó que estaba adorando a Dios, que había sido elegido por Dios y que lo invitaba al Islam. El niño ‘Alí (P) contestó que al día siguiente lo consultaría con su padre, Abu Talib y luego le respondería. Pero a la mañana se presentó ante el Mensajero de Dios y le dijo que Dios no había consultado con Abu Talib para crearlo, por lo que él no tenía que consultarlo para adorarlo. Le pidió que le explicase el Islam y aceptó la invitación. Más tarde , cuando el Profeta (BPD) realizó la primera convocatoria pública ante sus familiares, el primero y único de la reunión en responder al llamado fue el Imam ‘Alí (P), aceptando ser el visir, heredero y sucesor del Enviado de Dios .

Durante siete años fue el único seguidor del Profeta ( o estuvo entre los pocos seguidores, según otra versión). Aprendía el Corán directamente del Profeta, quien se lo recitaba apenas le era revelado, y le pedía a Dios que ‘Alí (P) lo memorizara y comprendiera todos sus secretos.

Al emigrar el Profeta a Medina, ‘Alí (P) ocupó su lugar , durmiendo en su lecho, a fin de que los incrédulos que habían complotado para asesinarlo y que estaban vigilando la casa, no notaran que el Profeta (BPD) había emigrado. De este modo arriesgó su vida en pos de la seguridad del Profeta .

Ya en Medina, el Mensajero de Dios (BPD) realiza la ceremonia de hermandad entre los musulmanes, a fin de estrechar los lazos de confraternidad en la nueva comunidad islámica, eligiendo pues al Imam ‘Alí (P) como hermano, destacando su preferencia por él. Más tarde el Imam ‘Alí (P) contrajo matrimonio con Fátimah, la hija menor del Profeta (BPD), aumentando aún más su unión con el Enviado de Dios.

Luego vinieron las batallas del Islam, en las que la participación del Imam ‘Alí (P) fue decisiva. En la batalla de Badr mató a treinta y tres de los setenta y dos incrédulos que fueron muertos ese día. En la batalla de Uhud resguardó la vida del santo Profeta, contándose entre los pocos que no huyeron ante la confusión reinante. En la batalla de Jandaq atemorizó y desanimó al gran ejército de los confederados que habían rodeado Medina, matando a Amr ibn Uad al Amiri, el mejor guerrero de los incrédulos. Antes de dicho enfrentamiento, el Profeta (BPD) había expresado: “Toda la fe se enfrenta a toda la incredulidad”.

Luego del duelo, el ángel Gabriel (P) exclamó: “No existe espada como Dhul Fiqar ni joven como ‘Alí”(P).

En la batalla de Jaibar prácticamente derrotó al enemigo él solo, después que otros habían fracasado en el intento de conquistar aquella gran fortaleza de los enemigos del Islam. El día anterior, después de los reiterados fracasos de los musulmanes, el Profeta (BPD) había declarado: “Mañana otorgaré el estandarte a alguien a quien Dios y Su Profeta aman”.

Ese era el Imam ‘Alí (P). Los milagros que se produjeron en aquel combate señalan la elevada jerarquía del Imam.
Durante la conquista de La Meca, el Profeta (BPD) cargó a ‘Alí sobre sus hombros para derribar los ídolos que había en la Ka’ba.

También se destacó en Hunain, mientras la mayoría del ejército musulmán desertaba, y en otras batallas menores como la de Dhatul Salasil, en la cual demostró ser un hábil comandante militar. Por dicho evento se reveló la sura “Los corceles”, número cien del Sagrado Corán.

La única expedición importante en la cual no participó, fue la de Tabuk, pues el Profeta (BPD) lo había nombrado como su representante en Medina, debido a la difícil situación allí imperante causada por un grupo de hipócritas que querían aprovechar el viaje del ejército musulmán y del Profeta para confabularse en contra del Islam. El Imam ‘Alí (P) le insistió al Profeta para que lo dejara participar en el combate, y él le contestó:

“Vuelve a Medina, hermano mío, pues no hay nadie más merecedor que tú o yo para resguardar el orden en la ciudad. Tú eres mi representante ante mi familia y mis parientes. ¿Acaso no te satisface saber que tu ejemplo ante mí se compara con el de Aarón ante Moisés, salvo que no habrá Profeta después de mí ?”

Como vemos, el mérito del Imam ‘Alí (P) es grandioso. El mismo Profeta (BPD) lo reiteró innumerables veces en incontables ocasiones.

Luego de la conquista de La Meca, lo envió a predicar el Islam a Yemen, donde logró una conversión masiva de la población en escaso tiempo. Allí demostró ser un gobernante justo y sentenció entre la gente con el juicio de los Profetas. También lo llevó consigo a la ordalía contra los cristianos, junto a Fátimah, Hasan y Husain (P), dejando establecido que ellos eran su familia, la Gente de su Casa.

El Profeta Muhammad (BPD) siempre recomendó a los musulmanes que siguieran a ‘Alí (P), escucharan sus veraces palabras, y lucharan junto a él, pues de este modo no errarían, existiendo inclusive innumerables tradiciones que lo confirman:

“ Yo soy la ciudad del Conocimiento y ‘Alí es su puerta”.

“ Después de mí el más sabio de los hombres es ‘Alí”.

“ ‘Alí está siempre con la verdad y la verdad está siempre con ‘Alí. No se separarán uno del otro hasta el Día del Juicio”.

“Quien aprecie llevar una existencia semejante a la de los profetas, morir en forma similar a la de los mártires y habitar en los jardines que Ha sembrado el Misericordioso, debe mantener una amistad con ‘Alí (P)...”

“Juro por Aquel que tiene la vida en Sus manos, que este hombre (‘Alí) y sus seguidores (shi’at) serán triunfadores el Día del Juicio”.

Todas estas palabras del Mensajero de Dios (BPD) destacan la preferencia por el Imam ‘Alí (P).

Finalmente el Profeta (BPD) lo nombró sucesor abiertamente en Gadir Jum, donde declaró : “Aquel quien yo sea su jefe, ‘Alí es su jefe”.

El mérito del Imam ‘Alí (P), como vemos, es manifiesto. Permanecía siempre junto al Profeta (BPD), con excepción de algunos períodos cortos, como lo fue su viaje al Yemen o su permanencia en Medina durante la expedición a Tabuk, en los cuales la separación se debió a una orden del Profeta y no por voluntad propia.

Para concluir esta parte, diremos que el Santo Profeta (BPD) en su lecho de muerte, llamó a su hermano ‘Alí (P) y entregó su bendita alma a Dios mientras estaba entre sus brazos, con su cabeza apoyada sobre el pecho del Imam. ‘Alí (P) se encargó de los baños mortuorios y los demás ritos del entierro del Mensajero de Dios (BPD).

La vida del Imam ‘Alí (P) durante el gobierno de los tres califas

Fue un período de veinticinco años de duración aproximadamente: dos años durante el califato de Abu Bakr, diez años durante el califato de Omar ibn Al Jattab, y por último trece años aproximadamente durante el califato de Uzmán ibn Affán.

En ese lapso, el Imam ‘Alí (P) se dedicó a enseñar el Islam, sobre todo al grupo de discípulos más allegados como Kumail ibn Ziyad (de quien hoy conocemos la súplica que se recita los jueves por la noche), y otros.

Apoyó y orientó a los califas en cuanto pudo, por el bien del Islam que debía soportar la crisis de la desaparición del Profeta al mismo tiempo que se iba expandiendo el ámbito islámico. Asentó principios de jurisprudencia que luego quedarían definitivamente establecidos, gracias a las frecuentes consultas que los califas le hacían. Dio a conocer la sabiduría del Profeta a quienes no lo habían llegado a conocer personalmente.

Fue el primero en recopilar el Sagrado Corán tras el fallecimiento del Profeta.

El Imam ‘Alí (P), al igual que el resto de los Imames Infalibles, no buscó jamás el poder político. Su función fue la de encaminar a la gente hacia el bien y la verdad, siendo ejemplo, fuente de sabiduría y una luz que los guiaba, como lo habían sido los profetas. Era la gente la que debía otorgarle el puesto de líder, y no tener que luchar él mismo para obtenerlo. De este modo, al morir Uzmán, cuando lo van a buscar y le dan el juramento de fidelidad, él asume el gobierno en pos del bienestar del Islam y del establecimiento de la justicia.

Abu Bakr había asumido el califato por elección de un grupo de hombres que habían llevado a cabo una asamblea durante la muerte del Profeta . Omar había sido designado por Abu Bakr en un decreto que el primer califa firmó mientras agonizaba.

Uzmán resultó electo por un comité consultivo de seis personas designadas por Omar antes de su muerte. Uzmán muere durante una situación caótica y confusa debido al descontento de los habitantes de algunas regiones como Egipto, a causa de la mala administración de los gobernadores de las mismas.

El Imam ‘Alí (P) asumió el cargo a pedido de la gente que se presentó en su casa y lo llevaron a la mezquita para que se hiciera cargo de la situación. Esto ocurrió en el año 656 DC, veinticinco años después de la muerte del Profeta.

El califato del Imam ‘Alí (P)

Este período duró aproximadamente cinco años, hasta que el Imam ‘Alí (P) encontró el martirio.

Representó el ejemplo de gobernante ideal, continuó con el mismo estilo de vida que llevaba hasta la asunción del cargo y aún más austero. No se enriqueció aprovechándose de su posición y jerarquía. No utilizó el poder para beneficiar a sus parientes y amigos. No admitió ni la menor corrupción en sus funcionarios, llegando a destituirlos por levantar la voz sobre quienes estaban en inferioridad de condiciones. No descuidaba lo que hacían los funcionarios de las ciudades ajenas, y atendía todas las denuncias levantadas en su contra.

Era un gobernante solidario con los pobres, los huérfanos, los ancianos, los incapacitados, las viudas y los necesitados en general. En otras palabras, fue un gobernante muy diferente a la gran mayoría de los mandatarios que ha padecido la humanidad a lo largo de la historia ; contrario a los faraones, césares, emperadores , reyes, sultanes y actuales presidentes.
Sin embargo, la situación era muy difícil para el Imam ‘Alí (P).

Tuvo que enfrentar tres guerras internas, las cuales habían sido vaticinadas por el Santo Profeta. El Mensajero de Dios (BPD) le había dicho que tendría que luchar contra los que anulan los pactos, contra quienes desvían a otros del camino de la verdad y contra quienes han dejado la fe. Y efectivamente, tuvo que combatir primero contra un grupo comandado por Talha y Zubair , quienes se levantaron en su contra luego de haberle jurado fidelidad; luego, contra Moawia, que era gobernador de Siria; y finalmente, contra los jariyitas, un grupo de shiitas que abandonaron al Imam ‘Alí (P) tomando posturas extremistas, alejadas del Islam.

La batalla de “Yamal” (camello)

Talha y Zubair habían sido eminentes compañeros del Profeta (BPD), por lo que durante el gobierno de Omar habían sido privilegiados en el reparto de riquezas. Durante el gobierno de Uzmán, ellos protestaron deliberadamente por la política que se llevaba a cabo. Cuando asumió el cargo el Imam ‘Alí (P), ellos le dieron su “bai’at” (juramento de fidelidad), pero cuando el Imam realizó el reparto de riquezas, ellos protestaron por no resultar más favorecidos que otros.

Entonces el Imam les preguntó de qué modo les entregaba el Mensajero de Dios (BPD) ¿Acaso no repartía los bienes equitativamente entre los musulmanes? Ellos contestaron que sí. El continuó: ‘¿Qué conducta es más meritoria, la del Mensajero de Dios o la de Omar?’ Ellos dijeron : ‘La del Mensajero de Dios. Pero nosotros tenemos antecedentes, hemos pasado dificultades y somos familiares del Profeta.’ El les preguntó: ‘¿Cuáles son mayores, vuestros antecedentes o los míos?’ Contestaron: ‘Los tuyos’. El prosiguió ‘¿Vuestro parentesco es mayor que el mío?’ Respondieron: ‘No, el tuyo es mayor’. Les preguntó: ‘¿Cuáles fueron mayores, vuestras dificultades o las mías?’ ‘Las tuyas’, contestaron. Entonces ‘Alí les dijo: ‘Sin embargo, ¡por Dios! que no hay diferencias de jerarquía en el reparto de riquezas entre mi empleado y yo.

El Imam ‘Alí (P) les había hablado convincentemente, pero ellos no se conformaron. Entonces recibieron un mensaje de Moawia que los incitaba a rebelarse contra ‘Alí (P).

Partieron a la Meca y utilizando como excusa la venganza por el asesinato de Uzmán, reclutaron un ejército y se movilizaron para organizar un levantamiento.

Al enterarse el Imam ‘Alí (P), parte con su ejército y los intercepta en Basora, donde tuvo lugar el enfrentamiento.

El Imam fue criticado por esta batalla, acusándoselo de falta de habilidad política y de apresuramiento. El respondió que nunca buscaría el triunfo a costa de la desobediencia a Dios, ya que él gobernaba para restablecer la justicia y devolver a los oprimidos sus derechos, y por lo tanto no iba a cometer una injusticia realizando una maniobra política que satisficiera a quienes se habían levantado en su contra. Por otro lado, no iba a permanecer inactivo dejando que el enemigo lo derrotara.

Sin embargo, el Imam buscó la conciliación y se esforzó por persuadir al ejército de Talha y Zubair para evitar la guerra. Habló personalmente con Zubair, su primo, en el campo de batalla antes de iniciarse el combate diciéndole:
Oh Zubair,¿ recuerdas aquel día que me abrazaste delante de nuestro Sagrado Profeta y él te dijo :¿ tanto amas a ‘Alí ?, y tú respondiste: sí mi Señor, por qué no. El es el hijo de mi tío . En ese momento nuestro Profeta (BPD) te previno diciéndote: ‘ Recuerda Zubair, un día combatirás contra ‘Alí y estarás equivocado. Recuerda que tanto el hombre que mate a ‘Alí como el que sea muerto por él o combata en su contra, irán todos al infierno’.

Al recordar esto, Zubair quiso desistir del combate, pero su hijo Abdullah se lo impidió. Cuando Zubair arremetió contra el ejército de ‘Alí (P), el Imam ordenó que nadie debía luchar contra él. Entonces Zubair atravesó el campo de batalla tres veces buscando quien se le enfrentara, y luego se marchó. Entonces, uno de los que después formaría la secta de los jariyitas, lo mató.

‘Alí (P) colocó al frente de su ejército a su hijo Muhammad ibn Al Hanafiiah. Contaba con veintidós mil soldados entre los cuales fueron martirizados quinientos o mil setecientos (según otras versiones). El ejército enemigo era de treinta mil soldados, por lo que se vanagloriaban por su superioridad. Sin embargo, fueron fuertemente derrotados muriendo siete mil de ellos.

En cuanto a Talha, murió en el campo de batalla asesinado por Marwan, quien estaba en su mismo ejército y lo mató por un asunto personal.

Todos los prisioneros de esta batalla fueron puestos en libertad por el Imam.

La derrota sufrida había sido lo suficientemente significativa como para que ellos no volvieran a rebelarse en contra del gobierno de ‘Alí (P) . Luego el Imam les reprochó a los habitantes de Basora el apoyo otorgado al enemigo y predijo que la ciudad sería inundada. Su predicción fue real.

La batalla tuvo lugar el 10 de Yamadu al Zani del trigésimo- sexto año del calendario musulmán extendiéndose unas pocas horas.

De este modo el Imam había enfrentado al primer grupo que el Profeta (BPD) le había anunciado, aquellos que rompen los juramentos.

La batalla de Siffín

El conflicto que desató esta batalla contra Moawia, el gobernador de Siria, permaneció durante un año y medio. La guerra directa se mantuvo durante dos meses, y la batalla de Siffín en sí duró nueve días.

El padre de Moawia era Abu Sufián, uno de los mayores enemigos del Profeta y del Islam, el promotor de batallas contra los musulmanes como la batalla de Uhud y Ahzab. El era quien se había islamizado durante la conquista de La Meca, cuando el triunfo del Islam era inminente. La madre de Moawia, Hind, era una conocida instigadora de guerra contra el Islam. Fue quien mandó a asesinar a Hamzah, el tío del Profeta, y luego intentó comerle el hígado, aunque no pudo hacerlo, por lo cual se la conoce con el nombre de “la devoradora de hígados”.

El hermano de Moawia, Yazid, fue el último en islamizarse durante la conquista de la Meca, tras lo cual el Profeta anunció que ya no había más emigración de esa ciudad. Yazid fue nombrado gobernador de Siria (Sham) durante el califato de Abu Bakr. Tras su muerte, Moawia ocupó su lugar, instaurando en Siria un gobierno de tipo monárquico. Incluso se hacía llamar “rey” o “Cesar de los árabes”. Vivía en un palacio rodeado de lujo, acumulando riquezas y poder.

Cuando tuvieron lugar las revueltas y levantamientos contra el gobierno de Uzmán, Moawia le negó ayuda militar pretendiendo apoderarse del califato tras la muerte del mismo.

Al enterarse que la gente había elegido a ‘Alí (P) como califa, comenzó a conspirar en su contra. Primero lo hizo indirectamente, a través de Zubair y Talha, a quienes engañó e instigó para que se levantasen contra ‘Alí (P). Luego lo hizo en forma directa, usando como excusa la venganza de la muerte de Uzmán. Al igual que en el caso del levantamiento anterior, la muerte de Uzmán fue sólo una excusa, ya que Talha y Zubair estaban disconformes con el gobierno de Uzmán, y Moawia le negó su ayuda. Además, el Imam ‘Alí (P) les propuso investigar el asunto y enjuiciar islámicamente a los culpables, pero no lo escucharon. Y cuando Moawia , más tarde asume el califato, éste abandona el tema de la muerte de Uzmán sin ningún tipo de investigación.

Al finalizar la batalla de Yamal, ‘Alí (P) envía un mensaje a Moawia ordenándole que le jurase fidelidad y se sometiera a su autoridad. Moawia habló desde el púlpito de la mezquita prometiendo resolver el asesinato de Uzmán, e hizo que setenta mil sirios jurasen vengar la sangre del tercer califa, aún a costa de sus propias vidas.

A partir de este evento, Moawia ordenó que se maldijera al Imam ‘Alí (P), y se lo difamara a él y a su familia, en cada llamado a la oración, y cada súplica o sermón que se llevara a cabo.

Además pagaba fuertes sumas de dinero a quienes transmitieran hadices (dichos ) narrando las virtudes de los tres primeros califas y omitiendo las de ‘Alí (P).

Moawia fue un hábil conspirador. Sabía cómo engañar a la gente, y cómo conducirlos contra el Imam ‘Alí (P).

Como su hermana Habibah había sido una de las esposas del Profeta y por lo tanto recibía el título de “madre de los creyentes”, él se hacía llamar “tío de los creyentes”. Además decía ser uno de los “secretarios del Corán” (los que escribían el Corán cuando era revelado), aunque estuvo poco tiempo con el Profeta. Por otro lado, acusaba al Imam ‘Alí (P) por la muerte de Uzmán y lo difamaba con todo tipo de calumnias.

El apoyo más importante para Moawia , eran Amr ibn Aas y Ziyad ibn Abieh. Este último era funcionario del Imam ‘Alí (P) pero pasó a pertenecer al bando de Moawia porque éste lo había reconocido como hijo ilegítimo de Abu Sufián, y por ende como su hermanastro.

El Imam ‘Alí (P) intercambió varias cartas con Moawia tratando de evitar la guerra, pues sabía que se produciría una gran matanza de musulmanes. Incluso le propuso un duelo personal para evitar un enfrentamiento masivo. Pero no tuvo más alternativa que reunir un ejército de ochenta mil hombres y partir hacia Siria.

El enfrentamiento se produjo en Siffín, una localidad ubicada entre Iraq y Siria, durante el mes de Safar del trigesimoséptimo año del calendario musulmán.

Hubo nueve días de combate, de los cuales el octavo fue el más importante. Ese día se produjo la muerte de Ammar ibn Yaser, uno de los primeros musulmanes entre quienes el Profeta había pronosticado que moriría enfrentándose a un grupo de rebeldes de la verdad. La presencia de Ammar en el ejército del Imam ‘Alí (P) había provocado dudas entre los musulmanes pertenecientes al bando de Moawia, quienes pensaron que finalmente Ammar pasaría a estar con ellos.

Al ser martirizado Ammar, Moawia culpó al Imam ‘Alí (P) por haberlo traído a la guerra. Entonces el Imam le contestó que con ese criterio el Santo Profeta era el culpable de la muerte de Hamzah por haberle permitido pelear en Uhud.
Cuando el ejército del Imam estaba por conquistar la victoria, Moawia hizo que sus hombres coloquen papeles en las puntas de las lanzas y los sacudan proclamando que deseaban el arbitraje del Corán. El Imam ‘Alí (P) rechazó la propuesta, pero varios de sus comandantes, sobornados por Moawia, se negaron a seguir peleando, por lo que Moawia, pudo lograr una tregua y salvaguardar su posición en Siria.

Este grupo, que traicionó al Imam ‘Alí (P) forzándolo a la tregua, más tarde pasaría a formar el grupo de los jariyitas, los cuales se levantarían contra el Imam acusándolo de su pacto con Moawia.

En esta batalla, murieron cuarenta y cinco mil soldados del ejército de Moawia y fueron martirizados veinticinco mil del ejército del Imam .

De este modo Amir Al Mu’minin (P) se enfrentaba contra el segundo grupo anunciado por el Profeta , o sea aquellos que desviaban a otros de la verdad. No pudo obtener la victoria final debido a las maliciosas conspiraciones de Moawia y la debilidad de la mayoría de sus seguidores.

La batalla de Nahrawan

Aquellos que en Siffín habían sido sobornados por Moawia con el fin de no apoyar al Imam ‘Alí (P), luego fueron traicionados por Moawia, por lo que se levantaron contra el Imam ‘Alí (P) poniendo como excusa la traición a los musulmanes. Usaban la consigna “el arbitraje sólo pertenece a Dios”.

Reunieron un ejército de doce mil hombres y promovieron una revuelta contra el Imam. Este les recordó que habían sido ellos los que lo obligaron al pacto con Moawia y les recomendó que dejasen todo el asunto, ya que él no lo reprimiría por sus posturas.

Ellos consideraron que todo aquel que cometía una falta era incrédulo, y que era lícito matarlo y tomar sus bienes. Por dicha postura extremista, se los llamó “jariyitas”, es decir “herejes”.

Finalmente atacaron la ciudad de Nahrawan, en las fronteras de Iraq junto al río Eufrates, y mataron al gobernador con toda su familia, su esposa que estaba embarazada y sus hijos. También mataron a muchos hombres, mujeres y niños inocentes. Entonces Amir al Mu’minin (P) se vio obligado a combatirlos.

El enfrentamiento tuvo lugar el mes de Safar del trigésimo octavo año del calendario musulmán. Prácticamente todos los jariyitas resultaron muertos, excepto un reducido número que huyó y luego reorganizó la secta que aún hoy existe en algunos países. Del ejército del Imam ‘Alí (P) apenas fueron martirizados ocho hombres.

El martirio del Imam ‘Alí (P)

Como podemos notar, el gobierno del Imam ‘Alí (P) prácticamente transcurrió en tiempos de conflictos y guerras. Aún así, gobernó con justicia, igualdad y sabiduría. Dejó asentadas numerosas enseñanzas políticas y morales para los gobernantes, las cuales se hallan registradas en sus cartas y discursos.

Las más completas y detalladas indicaciones referidas al gobierno islámico, se hallan en una carta que le envió a Malik ibn Al Ashtar, uno de sus mejores discípulos a quien había designado como gobernador de Egipto, y que se conoce como “el tratado de Ashtari”. El mismo se encuentra traducido al castellano en la edición de “Nahyul Balagah”.

Después de la batalla de Nahrawan, aún le quedaba al Imam un asunto pendiente: Moawia. En la batalla de Siffín se había acordado un arbitraje entre dos personas, una de cada bando.

Apoyando al Imam ‘Alí (P) se encontraba Abu Musa, y de parte de Moawia, Amr ibn al Aas. Amr engañó a Abu Musa para que éste dictaminara que tanto ‘Alí (P) como Moawia, debían ser destituidos y que debía elegirse otro califa.

Después que Abu Musa dijera esto, Amr dijo que él estaba de acuerdo en que destituyeran a’Alí (P), pero no a Moawia, y que ya que ambos jueces coincidían en cuanto a ‘Alí (P), él debía ser destituido.

Abu Musa comenzó a gritar, exclamando que había sido engañado, y todos comenzaron a insultarse mutuamente. No se llegó a ningún acuerdo, tal como lo tenía sabido Amir al Mu’minin.

Por lo tanto, un tiempo después de la batalla de Nahrawan, debido a que la situación con Siria continuaba igual que antes de la batalla de Siffín, el Imam ‘Alí (P) reunió a la gente de la mezquita de Kufa y dio un encendido discurso llamándolos a enlistarse para pelear nuevamente contra Moawia.

En tanto, algunos jariyitas sobrevivientes se confabularon para asesinar a Amir al Mu’minin ‘Alí (P), a Moawia y a Amr ibn al Aas al mismo tiempo. Designaron a tres de ellos, uno para cada persona, quienes deberían atacar en las mezquitas durante la oración.

Para asesinar al Imam ‘Alí (P) fue elegido Abdu Ar-Rahman ibn Mulyam al Muradi (Dios lo maldiga). Este entró en la mezquita ocultando una espada envenenada entre sus ropas, y se acostó boca abajo, escondiendo el arma.

En la madrugada del 19 del mes de Ramadán en el año 40 del calendario musulmán, el Imam ‘Alí (P) ingresó en la mezquita para dirigir la oración del alba. Al ver a ibn Mulyam durmiendo boca abajo, lo despertó, indicándole que esa no era la posición adecuada para dormir. Además le dijo que sabía lo que ocultaba y cuáles eran sus intenciones.

El Imam encendió las lámparas de la mezquita y luego se ubicó en su sitio para rezar dos ciclos antes de la oración del alba. Cuando se hallaba prosternado, Ibn Muljam lo atacó golpeando su cabeza con la espada. El Imam completó el ciclo de la oración y luego se desmayó, diciendo: “Por el Señor de la Ka’ba, ciertamente he triunfado”. Había obtenido el martirio que tanto había anhelado en las batallas del Islam, y que el mismo Profeta le había prometido. Murió dos días después , el día 21 del mes de Ramadán.

En cuanto a los otros jariyitas que debían atacar a Moawia y Amr, fallaron en sus intentos y fueron ejecutados. Ibn Muljam fue ajusticiado luego del fallecimiento del Imam ‘Alí (P), recibiendo un buen trato hasta ese momento, según instrucciones precisas de Amir al Mu’minin (P).

Luego de su muerte, sus hijos Hasan y Husain (P) junto con un grupo de seguidores, lo trasladaron al sitio indicado por el Imam ‘Alí (P).

Cuando estaban cerca de dicho lugar, sólo el Imam Hasan y el Imam Husain (P) continuaron llevando el cuerpo para enterrarlo. El sitio de la tumba, había sido cavado y marcado por el Profeta Noé (P) y luego fue resguardado por los ángeles . De este modo la tumba del Imam ‘Alí (P) permaneció oculta durante el gobierno de los Omeyas. Luego, durante el reinado de los Abbásidas, fue descubierta por el califa Ar Rashid , mientras se hallaba cazando un venado, el cual no era atacado por sus animales en ese lugar. Entonces un anciano le dijo que allí estaba la tumba de Amir al Mu’minin (P), y que Dios había prometido a su creación la seguridad de ese santuario. Uno de los Imames (P) confirmó el lugar, y allí se construyó una mezquita y más tarde se edificó la ciudad de Nayaf, a una distancia de cuatro Km. de Kufa, en Iraq.

Así culmina la vida de quien había sido, después del Profeta , el primero de los musulmanes, el más sabio y virtuoso de ellos y el más valiente luchador por la causa de Dios. Fue martirizado a los sesenta y tres años de edad, atacado por la espalda mientras estaba adorando a Dios Altísimo, consagrado a la oración. De otra manera hubiera resultado imposible vencerlo, pues a pesar de su edad demostraba ser el guerrero más fuerte en el campo de batalla.

Los descendientes del Imam ‘Alí (P)

El Imam ‘Alí (P) tuvo junto a Fátimah Zahra (P), la hija del Mensajero de Dios (BPD), cuatro hijos. Ellos fueron dos varones, Hasan y Husain (P), quienes pasarían a ser el segundo y tercer Imames de la Gente de la Casa, y dos mujeres , Zainab y Umm Kulzum. Antes de morir, Fátimah (P) abortó un niño de seis meses de gestación , al cual hubieran llamado Mohsen.

Además de éstos, ‘Ali (P) tuvo veintitrés hijos más con distintas esposas. El más conocido fue Muhammad ibn Al Hanafiyah, de quien el Profeta había dicho que debía llevar su apelativo, Abu al Qasim, y que después de él ningún otro podría llevar juntos su nombre y su apelativo (es decir , Muhammad Abu Al Qasim) hasta la llegada del Mahdi (P).

Muhammad ibn Al Hanafiyah era hijo de Jawla, la hija de Ya’far ibn Qays al Hanafi, quien había sido tomada prisionera en la batalla de Yamamah, durante el califato de Abu Bakr.

Ella fue llevada prisionera a Medina para ser vendida como esclava.

La gente de su tribu le pidió al Imam ‘Alí (P) que resguardara su honor, y entonces él la compró y la liberó, para luego casarse con ella. Por el prestigio que ella tenía, su hijo fue llamado “ibn al Hanafiyah” (hijo de la Hanafiyah) en vez de “ibn ‘Alí”. Luego de la muerte del Imam Husain (P), un pequeño grupo de musulmanes consideró a Muahammad ibn al Hanafiyah como el Imam, a pesar de no haber reclamado el Imamato. Este grupo se denominó ‘Kisaniyah”.

Consideraban además que Muhammad ibn al Hanafiyah era el Imam Mahdi esperado y que estaba oculto en las montañas de Radwa, cerca de Medina, y que un día se levantaría para hacer triunfar al Islam.

Esta fue la primera discrepancia entre los mismos shi’as, aunque la mayoría siguieron al Imam Zain al ‘Abidin (P). 

El grupo fue pequeño y no duró mucho tiempo.


En cuanto a los demás hijos del Imam , la mayoría de los varones murieron en Karbala junto a su hermano, el Imam Husain (P), en la masacre allí ocurrida.

Fuente: "Los Imames de la Buena Guía", Fundación Imam Ali (P), Beirut, El Líbano

Recopiladores y ordenamiento del contenido: Néstor D. Pagano y Sra. María Isabel Amoretti.

Supervisor: Sheij, Muhammad Mu’allemi Zadeh.